domingo, 14 de diciembre de 2014

Tabula Rasa

Es raro que con tanta experiencia a cuestas, me enfrente a las cosas como ahora lo hago. Últimamente, no pienso, no analizo, me entrego a los vaivenes que me van marcando los días y doy, si me apetece dar. Callo, cuando no tengo nada que decir. Las cosas me van mejor, la gente de la que me rodeo, es mucho más interesante. En conducción automática parece ser, que atravieso menos tronco de árboles, rodeando la autopista. Lo cual me hace plantearme que clase de instinto suicida tiene mi cerebro, que cuando le dejo tomar las riendas, me lleva siempre a la solución más dolorosa. Siempre culpo al corazón, de todas las cicatrices pero quizás mi problema todo este tiempo ha sido justo el contrario. Querer ponerle mordaza, a quien debía dar las ordenes. No sé como acabará este experimento pero desde luego, lo que estoy disfrutando este Otoño, no me lo quita nadie. Cuando llegue el invierno, y cada uno sea cigarra u hormiga, ya os contaré si toco la guitarra y no pago las consecuencias, o si me he vuelto oscura y trabajadora, con la garganta sin notas que regalar.

lunes, 1 de diciembre de 2014

2009- A medias

Me haces sentir de viaje en un flan, tambaleándome sobre algo dulce pero frágil, en lo que me puedo hundir a cada paso, que se puede partir a la mínima brusquedad. Busco afianzarme en tus gestos lentos y acompasados con la inseguridad que no tenía al principio, quizás porque como me suele pasar no sabía en lo que me metía y ahora que lo sé, estoy con los nervios florecientes, picantes como un chile y fatigosos a fuerza de no dejarme dormir, porque no quiero perder, este nosotros, esas noches de cervezas y dibujos al filo del amanecer que aunque puedan parecer típicos si rebuscas en las basuras emocionales de los blogs de internet, para mí son únicos por ser los primeros. Y por ser contigo.
Porque contigo puedo descansar la espada y dejar que lleves tú la carga, aunque no sea justo y eso haya estado a punto de dejarnos sin postre. Porque me gustas sin civilización alguna y por muchas flores que te haya plantado ya, siempre hay un poquito de terreno que explorar, una puerta secreta, en el muro trasero de tu jardín…..y porque no sé ,y porque si, muletillas de esas que yo jamás había aceptado porque racionalizaba estas cosas hasta que me envolvía la subjetividad con los meses.

Siempre di argumentos y motivos huyendo de este porque sí, me gustas porque sí, que tan lógico normal y sincero me parece ahora.

Me alargo y prodigo en frases solo para decir, que te quiero conmigo, que te quiero para mí y que yo soy ya de ti, que no tuya, una fan de ti y tu forma de ser. Y que te admiro y agradezco, tu forma dellevar el ser, el mejor regalo atrasado de reyes y adelantado de cumpleaños que he tenido nunca. Si titubeo, si dudo, si ando de puntillas y me deslizo. Si me caigo llorando a cada rasguño es porque nadie me había dejado mostrar debilidad, y había seguido aquí y quizás ahora me tomo la revancha. Lo mismo en cuanto a mimos y juegos de cama y es que es tremendamente reconfortante no compartimentar, y que todos mis yoes puedan ser la misma persona. Contigo y sin ti. 

Por eso me sale darme tanto en todos los aspectos y tengo ganas de verte dia tras dia. Es curioso que todo el oficio que llevo detrás con las teclas, me falla cuando quiero contarte cosas así, quizás porque me seria más natural decírtelas al oído . Asi que mejor me dedico a quererte simplemente, e inventarte cuentos, y a abrazarte fuerte fuerte.

domingo, 30 de noviembre de 2014

2008- Inicio


Nos encontramos salvajes, tiernos, como niños criados por lobos y con el mismo sentido agridulce del amor, compuesto de lenguas ásperas y dientes, de zarpazos controlados y contacto apenas perdido en las interminables horas que empleamos en saciarnos.
Acabamos exhaustos, conmocionados, porque en la negación de las palabras descubrimos miradas que gritan, se erizan, que cuentan con la voz libre del lenguaje entre pupilas que somos iguales pero distintos, a rodos los amantes del mundo.
Pasamos por estrellas y lunas llenas, encontramos arcoíris en nuestro camino y giramos la cara, una vez tenemos la ropa puesta. Civilizados y modernos no creemos en las casualidades que se van enredando entre nuestras piernas como gatos.
Dices que soy densa.
Sucede que a tu lado me voy saturando de imágenes y sílabas, llenándome como un alero bajo la lluvia (sigo enlazando metáforas, no puedo evitarlo), porque no sé ser clara sin ser dañina, ser amable sin derramarme en mieles y besos, ser única sin ser excluyente, exigente….me gusta por eso cuando rebajas mi importancia en el guión porque deslees mi culpa y me aligeras el protagonismo constante, en el papel persistente de mujer fatal.
Trato pues, despojada de los andrajos de fatalidad, de amoldarme a este nuevo traje. De parar mi carrera, para ir al paso tranquilo que me marcas.

martes, 18 de noviembre de 2014

Inquieta

Me noto inquieta, como si dentro de mí supiera, que está a punto de pasar algo. No sé si bueno o malo. Ni si no serán más que dolores treinteañeros de esos que todo el mundo lleva anunciandome desde la veintena. No duermo bien, como mucho más de lo que debo, gasto sin pensar. Parece como si no acabara de creerme que necesito un plan de futuro. Como si hubiera dejado de creer en el futuro mismo. Tengo esa sensación, que todas las personas desordenadas hemos tenido alguna vez, de que algo falta o sobra en el caos habitual, y no puedo localizarlo.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Y de repente

De repente paran los relojes. Sin que nadie lo haya pedido, sin que nadie lo haya previsto, apareces y borras todos los cuentos tristes. Borras los caprichos y los quizás. Y te plantas en medio de mí, como si fuera tan fácil. Como si alguna vez alguien se hubiera ganado mi respeto, además de mi cariño. Como si yo acogiera perros pastor, además de lobos y cachorritos perdidos, cuando en mi vida he consentido, dejar que nadie guíe si podía hacerlo todo yo. Tú, la forma en que nos hemos conocido, la forma en que encajamos (y no solo,ni principalmente, nuestros cuerpos) es repentina y hermosa. Inusualmente..dulce.Tanto que contigo quiero, guardar los detalles sucios en privado. Consideración que jamás dí a nadie ni este blog, ni en todos mis cuadernos.

Quizás es porque escribes, o porque tienes ese detalle que me hace temblar las rodillas, de cada historia pasada, un poco de todos mis fantasmas, unido en una combinación letal. La altura de aquel y la sonrisa del otro, la forma de sisear y modular la voz, de mis primeros develos.Unos ojos increibles, que tampoco sé (eterna pregunta) si son verdes o avellana. Pero más grandes y con más pestañas que todos los que me hechizaron previamente.Tu forma increible de derretirme sin conocerme, me tiene intrigada y por eso voy, recogiendo estos pequeños datos, que reconozco en mi catálogo de debilidades, pero que unidos son algo, completamente nuevo. Completamente tuyo. Completamente hecho a medida para mí.

O quizás este golpe repentino, este flechazo tan parecido a aquellos en los que dejé de creer hastiada por las decepciones, se debe a que sabes lo que quieres y no necesitas armadura, ni que te empuje y jalee. Porque no necesitas que te dé un amor, que ya te tienes a tí mismo. Porque eres como yo, prepotente porque puedes. Porque has venido a por mí y has dicho, me quedo. Y yo con mi lengua pretenciosa y ajilguerada no he tenido ninguna razón para negarlo. Por mucho miedo que me dé tu presencia o lo extraño e incómodo del momento. Yo estaba enganchandome en la crapulencia como buen Bukowsky, y en camas sin significado ni adherencia alguna. Pensaba escribir, los versos más duros de mi vida, y no este algodón de azucar que no acabará de enganchar a ningún lector.

 Me cuesta escribir sobre hombres buenos como tú, porque simplemente son, caminan y respiran sin mayor cuento o aspaviento. Sin alharacas, ni embustes, ni angustia. Tu no te escondes para decirme que te gusto, ni me pides que sea nadie más. Te asombras tanto como yo, de lo bien que quedamos juntos en el espejo y en las sábanas, y me dices alto y claro, que me quieres en tu vida. De eso no se puede sacar poesía. Porque es algo mejor que eso. Es algo real y tangible, que no duele, ni promete doler algún día.

Yo podría ser tu unicornio, tu zorra implacable que te hará llorar. Tú, podrias ser algo nuevo. Una nueva especie en mi colección, que no controlo ni preveo. Alguien a quien admirar además de querer o desear. Un extraño fenónmeno que para relojes y vuelve locas las brújulas. Bienvenido, desconocido.No te esperaba ya.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Es maravilloso saber, que usas mis regalos de navidad, para mojar bragas ajenas. Preciosas fotos de perfil con interesadas varias, felicidades. Es una auténtica pasada que para darte cuenta de que eras tan guapo como yo te decía haya sido necesario destrozarme a mí primero. Ojalá encuentres la horma de tu zapato. Desgraciado.

viernes, 7 de noviembre de 2014

El mercado de la carne

Hoy por primera vez, he bajado al mercado de la carne. Me he dejado tender junto a los filetes y me he vendido cómo he sabido. Mi boca abierta para que se vean bien los dientes, los dedos como estrellas de mar. El sexo expuesto como una papaya partida y los pezones erectos, como pararrayos o puas de erizo. Que asco, saberse un fardo de piel y maquillaje más, saber como manipular los resortes y engranajes de las gruas púbicas ajenas, calibrar la competencia, soltar una risita adecuada aquí, resolver una ecuación dialéctica allí. Odio todo esto. Detesto las conversaciones con desconocidos, que no me miran a los ojos sin disimulo.Dar a conocer este gusto literario y aquella canción que te encandila, coincidiendo sin encanto alguno en esta y aquella pirueta. Sabemos todos a que hemos venido y eso le quita toda la gracia. Hay mercaderes que me manosean con cariño, apreciando que soy bocado de cardenal (soy carne de vara al fin y al cabo). Pero a mí el tiento me gusta, si viene con traición solapada, e intereses ocultos. Como las cervezas a las que me invitas, si me ves reacia. Yo quiero, tus atracos por sorpresa. No saber si dormiré contigo, o si te volveré a ver.  Por mucho desfile de cuerpos que me acontezca. Por mucho que me exhiba, con manzanas en la boca o las manos atadas con cordeles de bramante. Te quiero a tí. Te quiero así, como no se debe cuando te tratan tan mal. Cuando te ignoran como tu lo haces conmigo.

Reniego de los altos, los morenos, incluso de los musicos por no ser tú. Porque no tienen tus manos de niña,ni los ojos verdes (o quizá avellana). Que asco saber que te sirve cualquiera, menos yo. Que lo intentas con todas menos conmigo. Me desato como se que puedo, me follo todo lo que sé que debo. Te ignoro durante quizás, 10 segundos al día. Porque no te cuelgas de mi boca, ni miras mis fotos, ni estas dispuesto a que esto...sobreviva el invierno.

Pero me doy cuenta, a pesar de todos los esfuerzos, de que desde que te conozco, no quiero otro postre.Ni otra lengua, ni otro capullo frio y manipulador que no seas tú. Que me he quedado colgada de un gancho, como cadaver de ternera, que sujetará cuando se me lleve la mañana, cualquier otra becerra que caiga en su matadero.

Tengo que seguir adelante, y dejar de soñar despierta con cosas que no van a pasar. Dejar de esperar que no te deshagas con la luz del sol, que me llames y te quedes, cuando las cosas se pongan serias. Que me enseñes tus letras, que me acaricies porque sí. Que me regales una hora de tu tiempo, sin que sea en horizontal.

Mi vocación de caperucita, siempre dispuesta a que la devore el lobo feroz, ha acabado con mi cesta de víveres, y ya no puedo seguir esperando en el camino, a que vengas a clavarme tus colmillos.

En el mercado de la carne, solo hay matarifes. Gente de delantal limpio o delantal sucio, cuchillos y grasa. No hay poetas, ni cantantes ni gente con la cabeza amueblada (con sofás y camas). He bajado, a lo que siempre pensé que sería la antesala del cielo. Para descubrir que sin tí, solo es otra clase de infierno.