domingo, 24 de mayo de 2015

Ella tiene un nombre carmesí de puro soviet
Él es la primera pieza, de un entramado monumental
Ella los ojos tristes y las manos grandes
Él la mirada limpia, color de mar



Ella es un roble, fuerte y sano

Él sabe que es como un pájaro
Aunque se avergüence de sus plumas
 y ella meza sus ramas,
 convirtiendo follaje en espuma

Ella busca paseos de Domingo
Él madrugadas de primavera
con él aprendí mis vicios
con ella lloré mis penas

Juntos, él se vuelve ratón
ella se vuelve tigresa
finge que no ve sus gestos
de roce casual, de cosquilla severa

y no es justo porque se que hay
alguien mejor para cada uno
que se estan inventando un amor
lejos de las piedras, la otra y el humo

No me hagais comulgar
con ruedas de molino
que la mancha no es mi sino
ni soy atea ni creyente

Quizás es solo envidia
pues no puedo evitar
distinguir lo cierto de mis deseos
distinguir el sueño de lo real



martes, 12 de mayo de 2015

Sube, baja, sube, baja...

El aire está demasiado frío y noto la cara cortada. No te encuentro entre la gente y empiezo a sentirme inquieta. La última vez que nos vimos me apretaste fuerte la mano y me dijiste que no tardarías. Te llevaste un díbujo mío y uno tuyo, por si te olvidabas quien eras. Ya no recuerdo tu voz.

 Sube, baja, sube, baja...

He engordado algo así como 100 kilos. O 2. No me vas a reconocer cuando vuelvas. Nadie lo hace de todas formas, pero les cae mejor la nueva. No es tan pesada y tiene más tetas. No canta, eso ya no y los platos le salen amargos. La manada sigue oliendo que algo va mal, pero se mantienen a distancia. Conservo los kits de supervivencia emocional que dejaste en la cocina. Funcionan aun. La linterna sin embargo, proyecta más sombra que luz y los dientes de sus sonrisas, están cada vez más cerca. Necesito un cuchillo fiel. O que vuelvas de una vez, para cuidar mi espalda.

Sube, baja, sube, baja...

La sangre se presenta cada mes. No creo que se detenga jamás. Me han crecido tanto las uñas que se me clavan en las palmas y sudo más que nunca, a pesar del hielo.¿Dónde te has metido? llegas muy tarde. Tanto que quizás ya no pueda subir a verte. Yo solo quiero bailar, con falda a poder ser, con las venas llenas, la boca llena, el coño lleno... si paro, te espero, pero la corriente es demasiado fuerte. Yo creo que ya no vienes ¿no?

Baja, baja, baja...

Odio las nanas infantiles. Odio las prisas y los viajes al extranjero. Odio los asentimientos y beneplácitos. Nada de eso es para mí, y todo el mundo cree que lo busco y necesito.¿Dónde está el dinero?¿Dónde esta el juego?. No te veo ya, entre tanto humo.

domingo, 12 de abril de 2015

Not that kind

Bailo fatal, pero me muevo de puta madre. Eso es algo que todos mi allegados saben, que cuando me gusta alguien, muevo las caderas al son de la canción más antigua de todas. Me gusta más acorralar que que me acorralen. Esa es mi desdicha supongo. Que inmovilizo a mis presas para devorarlas, y en cuanto pueden, escapan. Ninguna de ellas entiende el juego o quieren partida conmigo. Ninguna de ellas se queda con las fichas del tablero ni me ofrece los dados. Maldita sea mi forma de hacer las cosas.

viernes, 27 de marzo de 2015

Dónde siempre

La piedra del banco está fría. Nunca me dí cuenta mientras te esperaba. Sentada en nuestro sitio veo pasar a los del barrio. El pelirrojo,Carlos, que tiene una hermana melliza actriz. El mezquino me dijo que tenía una piel preciosa antes del accidente. El señor Pepe esta cada día más viejo, la señora Teresa y su alzheimer duraron demasiado para cualquier suegra. La señora Nieves ha salido a su madre, y entre las dos han acabado con el pobre hombre. Me encanta Wilson y su dueño, tan guapos y sonrientes ambos.Wilson con su pelo de teckel, duro, y las patitas cortas moviendose a toda velocidd. Su dueño, casi tan guapo como el capitán Nemo. Me pregunto que habrá sido de él, el surfero de olas bajas más rubio y de piel más tostada de todo Jesús i Arrancapins.

Tú no estás. Me acuerdo de tí que lo sabías todo mientras los fantasmas desfilan. Me  dijiste muy claramente, que nadie iba a quererme jamás, que estaba rota, que no era buena persona. No es que a tí te haya ido mucho mejor, Amelie de tetas inmensas, pero supongo que conmigo no ibas desencaminada. Tengo muchas amigas parecidas a tí, pero ninguna como tú, ni en lo bueno ni en lo malo. Con nadie tengo fotos poniendo morritos sin conseguirlo, ni me voy de gala a cenar a un chino. A nadie le cuentos mis peores temores, para que se ría de ellos como tú lo hacías.Confieso que a veces te echo de menos, sobretodo los Viernes. Las cervezas no saben tan bien como contigo. Los portales no se abren al empujarlos.

De todas formas, ya no pertenezco a este sitio. El parque de los yonquis esta reformado, la tienda de retales liquidó toda su mercancia. Han cerrado el 7 nudos y todos mis amores murieron de forma patetica. A veces desearia que todo siguiera igual. Pero luego no. Así que mejor me siento en otro banco, que hoy hace sol y llevo un buen libro. Espero que no te acuerdes de nada que me concierna, y que nunca más me esperes donde siempre.



martes, 17 de marzo de 2015

 
Y así, todo se convirtió en un videoclip de los 90/00: raro, extrañamente desalentador y lleno de ropa interior sexy que las chicas, nunca mujeres y siempre de buen ver, llevan tanto en la cama como en la calle. Lo peor no es otro falso final, sino la convicción de que los principios nunca existieron La única fe que me queda, está en la química y tan solo en una muy reducida parte de la misma. Por si te lo preguntas, pedazos de mí, echan de menos tu miseria. Los golpes bien dados, no son más que caricias ansiosas ¿recuerdas? mi higado sí. Me quité para tí todas las máscaras y las arruinaste todas. Ahora recorro carreteras secundarias, desnuda y con una línea de bajo insistente. Los disfraces, me decias, son cosas de niña pequeña, y mientras tú, te ocultabas detrás de humo y pretextos. De leves atisbos de verdad que convertían tu disfraz en el mejor de todos. Me  robaste el atrezzo y ahora no me quieren, ni los que jamás han fingido, ni los actores como nosotros. No tengo más trucos de magia, ni conejo vivo y coleando. Todos mis besos se queman, en vez de salir encadenados. No tengo manada ni nunca la tuve. No tengo hogar. Ni tumba. No pertenezco, a pesar de todos mis intentos. La pieza   que debía completarme, cayó detras de la estantería. Se mojó con la lluvia. Es tan triste como esos perros a los que les falta una pata y siguen corriendo con la sonrisa bobalicona en la cara. No me doy cuenta de que no soy como los demás, hasta que quiero subir al sofá y no puedo.

sábado, 21 de febrero de 2015

End of travel / trouble

Bésame en cada recuerdo, hasta que todos desaparezcan. Cógeme en brazos y atraviesa una cortina de fuego blanco. Tú eres bueno jugando y yo traigo todas mis cartas marcadas. Quiero dejar a nuestro paso, las huellas de goma quemada, dibujando en la calzada tréboles de cuatro hojas. Puedes acariciar mi pelo, si me dejas clavarte, las uñas en los hombros. No eres mi último tren, ni la bala que quedó en la recámara. Miles de voces me esperan allí afuera, para llamarme minina, nena, muñeca... pero no quiero que esto acabe, no quiero escucharlas. No quiero piel sin rayas de tigre, ni saliva en mi lengua que no sea la tuya. En tus ojos de bosque me pierdo con mi capucha roja y mi cesta de la merienda, provocando al lobo, para que devore mis miedos. Me quedo contigo si me dejas, y apuesto todo a tu negro impar. Escojo que el rojo de la mesa, sea el de tus besos. Elijo ser la banca, porque siempre gana, y te doy la mano, para que nos acompañes. Apaga la luz y vamos a perdernos, en la oscura nebulosa de los finales felices.

jueves, 12 de febrero de 2015

Inercia

Te coge de la mano e intentas deshacerte de él, pero no puedes. La gente está mirando, siempre atentos a la más mínima grieta en tu máscara. Quieren saber si caerás, cernirse sobre tí para devorarte. Sus colmillos brillan. Sus ojos brillan. Ciertas tribus creían, que si te comías al enemigo vencido, asimilarías sus virtudes. Ellos son como hienas, no quieren nada de mí, más que mi carne y mis huesos, blanqueandose al sol.

Sus dedos son viscosos, me paralizan con la fascinación propia de lo abyecto. Es el miedo una vez más, con su abrazo fétido. Su aliento a flores muertas. "¿Cómo sabes si sigues viva?" me pregunta burlón "muy fácil, cortándote las venas a lo largo del brazo. Si te desangras y mueres, será que no eras un cadáver". Me levanto y me siento un poco más lejos, pero el miedo sigue firme en su abrazo, haciendome coger aire como un viejo, boquear como turista de Babia. ¿Si fracaso de motu propio, por lo menos podré pensar el éxito era posible?¿Para creer en el amor, es necesario no sentirlo?¿Existirá un cielo, que acoja a los ateos?

Ellos me miran tensos. Esperan. Todos esperamos.